El Banco Central de Uruguay mantiene un tono de optimismo cauteloso ante la trayectoria de precios que podría consolidarse en el mediano plazo. Según las proyecciones oficiales, la inflación se ubicará en torno al 4,5% hasta 2027.
La lectura destaca que la inflación objetivo de 4,5% anual sigue siendo coherente con la estrategia de anchor de expectativas y con la necesidad de generar un entorno de certidumbre para empresas y hogares.
Un dato clave del último periodo es la inflación interanual de agosto, que se redujo a 4,2%. El descenso fue impulsado por moderación en los precios del sector alimenticio, en especial en carnes, frutas y verduras.
El banco subraya que esta desaceleración, si bien es positiva, debe sustentarse en fundamentos estructurales para no perder dinamismo económico ni distorsionar el consumo de los hogares.
Igualmente se observa que expectativa la inflación converja de forma progresiva hacia el objetivo de 2027, sin generar shocks ni efectos secundarios adversos sobre el empleo.



