La moneda estadounidense cedió terreno en las últimas horas, cediendo parte de las ganancias acumuladas y moderando las expectativas previas a la publicación de las cifras de ventas minoristas, un indicador clave para calibrar la salud del consumo y la economía doméstica.
Al mismo tiempo, el encuentro entre el presidente estadounidense y el jefe de Estado ruso en Alaska añade un elemento de incertidumbre que suele traducirse en movimientos de aversión al riesgo y, en consecuencia, volatilidad en los mercados cambiarios.
Se espera que Trump y Putin se reúnan en Alaska, buscando avances en un posible acuerdo para poner fin al conflicto en Ucrania. El conflicto, que ya supera tres años, ha generado interrupciones en las cadenas de suministro globales y ha contribuido a un repunte de los precios de las materias primas.
Estos factores han impactado de forma relevante el crecimiento mundial y la estabilidad de las expectativas de inflación y tasas de interés. En un entorno de alta incertidumbre geopolítica y señales mixtas de la economía estadounidense, los inversores continúan evaluando el balance entre crecimiento, inflación y políticas monetarias.
Los próximos datos de ventas minoristas podrían aportar claridad adicional sobre la fortaleza del gasto de consumo, mientras que el resultado de las conversaciones en Alaska podría redefinir las dinámicas de riesgos para activos como divisas, bonos y commodities.



