En una clara señal de preocupación por el persistente superávit en los mercados petroleros globales, Arabia Saudita ha tomado la drástica decisión de reducir el precio de su crudo insignia destinado a Asia.
El movimiento, que ha llevado el precio a su nivel más bajo en cinco años, subraya las dificultades que enfrenta la OPEP+ para equilibrar la oferta y la demanda en un entorno económico global incierto.
La productora estatal Saudi Aramco anunció la rebaja de su principal variedad, el crudo Arab Light, que es crucial para los grandes consumidores asiáticos como China, India y Corea del Sur.
Según la lista de precios oficial, el Arab Light se venderá a una prima de solo 60 centavos por barril respecto al precio de referencia regional para las entregas de enero.
Esta prima de 60 centavos marca el nivel más bajo de precios de referencia saudíes para el mercado asiático desde enero de 2021. La medida es una respuesta directa al debilitamiento de la demanda en algunas economías clave y a la presión de la creciente oferta de petróleo no perteneciente a la OPEP, especialmente el crudo estadounidense.
Al abaratar su crudo, Riad busca garantizar que sus compradores clave en Asia, el motor de la demanda mundial de energía, sigan eligiendo la fuente saudí frente a la competencia de otros proveedores de Oriente Medio y Rusia.
A pesar de los esfuerzos de la OPEP+ por imponer recortes de producción, la combinación de una producción récord en Estados Unidos y una desaceleración en el crecimiento de la demanda global ha mantenido la presión a la baja sobre los precios.



