Anglo American reduce 10% producción de cobre y recorta previsiones para 2026
Anglo American, uno de los pilares de la minería mundial, ha cerrado un 2025 marcado por la complejidad operativa, reportando una caída del 10% en su producción de cobre.
Con un volumen total de 695.000 toneladas métricas, la compañía apenas logró rozar el extremo inferior de sus propias previsiones, encendiendo las alarmas sobre la capacidad de respuesta de las grandes mineras ante la creciente demanda del metal rojo.
El dato más preocupante para los inversores no reside en el retroceso pasado, sino en la cautela hacia el futuro. En un movimiento que ha recalibrado las pizarras de Londres y Santiago, la firma ha decidido recortar drásticamente su pronóstico para 2026.
La nueva hoja de ruta estima una producción de entre 700.000 y 760.000 toneladas, una cifra significativamente menor al rango previo que se situaba entre las 760.000 y 820.000 toneladas.
El epicentro de este ajuste se encuentra en los Andes chilenos. La mina Collahuasi, una operación de propiedad conjunta y activo estratégico clave para la compañía, ha sido señalada como el principal factor detrás de estas menores proyecciones.
El descenso en la ley del mineral y los retos operativos inherentes a yacimientos de gran antigüedad están limitando la capacidad de Anglo American para escalar su producción al ritmo deseado.
La falta de nuevos descubrimientos de gran escala y el envejecimiento de las infraestructuras actuales complican la extracción en un momento donde el cobre es más necesario que nunca para la transición energética global.
El cobre es el conductor fundamental para la fabricación de vehículos eléctricos y la expansión de las redes de energía renovable. Una oferta restringida por parte de los actores principales garantiza, casi con seguridad, una presión alcista sobre los precios en el mediano plazo.



