En su primera decisión de política monetaria de 2026, el Directorio del Banco Central de Reserva del Perú ha optado por la continuidad y la cautela. Por cuarto mes consecutivo, la autoridad monetaria decidió mantener la tasa de interés de referencia en un 4,25%.
La decisión, comunicada, se sustenta en un análisis pormenorizado de los indicadores de precios al cierre de 2025. Según el ente emisor, la inflación de diciembre registró una variación mensual del 0,24%, una cifra que refleja una dinámica de precios contenida pero que muestra ligeras presiones en componentes específicos.
Uno de los puntos que más atención ha captado entre los analistas es la divergencia entre la inflación general y la subyacente. Mientras que el índice general fue moderado, la tasa de inflación sin alimentos y energía se situó en un 0,45% en diciembre.
Este comportamiento sugiere que, si bien los choques de oferta en productos básicos han dado tregua, los precios de los servicios y otros bienes menos volátiles están mostrando una mayor resistencia a la baja. Asimismo, el BCRP informó que la tasa de inflación total a doce meses experimentó un ligero repunte, pasando del 1,4% en noviembre al 1,5% en diciembre.
A pesar de que el Perú ostenta una de las inflaciones más bajas y estables de América Latina, el ligero aumento en la cifra interanual de diciembre ha servido como recordatorio de que la convergencia total hacia el centro del rango meta requiere una vigilancia constante.
Perú se encuentra en una posición de envidiable control monetario, pero la volatilidad de los mercados externos y los posibles efectos climatológicos sobre la agricultura local obligan al BCRP a mantener el «freno de mano» puesto sobre la tasa de referencia.



