La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que se busca una mesa de diálogo “de alto nivel” con China para abordar los aranceles que su Gobierno evalúa aplicar a la nación asiática, después de que Pekín anunciara una investigación formal sobre dichas medidas restrictivas.
El Ministerio de Comercio chino confirmó la apertura de la pesquisa sobre las políticas mexicanas en materia de comercio e inversión, incluidas las alzas arancelarias a productos provenientes de países sin tratados de libre comercio, como China.
México ha promovido históricamente un modelo de mayor diversificación de mercados y atracción de inversiones, pilares que podrían verse presionados si la tensión comercial se intensifica.
El país, que ha buscado ampliar su presencia en Asia y diversificar socios comerciales, enfrentará un escenario en el que las medidas de defensa comercial pueden, a la vez, abrir espacio a negociaciones que reduzcan tensiones.
La clave estará en la transparencia de criterios, en la claridad de las reglas de juego y en la posibilidad de establecer un marco de cooperación que reduzca incertidumbre para empresas mexicanas e inversores extranjeros.
El Gobierno mexicano podría buscar salvaguardas temporales para sectores vulnerables, junto con medidas de apoyo a la producción nacional y a la innovación tecnológica.



