
El Banco Mundial estimó que los precios mundiales de las materias primas registrarán un aumento del 23% en 2026, de acuerdo con las proyecciones difundidas por la entidad multilateral. El organismo atribuyó esa evolución al incremento de los precios de la energía, a las interrupciones en el transporte marítimo de mercancías durante la guerra en Oriente Medio, a los problemas en el transporte de granos en el mar Negro y a la elevada demanda de activos de refugio, como el oro. La estimación se inscribe en un contexto de volatilidad en los mercados internacionales y de alteraciones en las cadenas de suministro.
El Banco Mundial, elabora de forma periódica informes sobre la evolución de los precios de las materias primas y sus proyecciones son utilizadas por gobiernos, organismos internacionales y analistas de mercado como referencia para la planificación económica. En esta oportunidad, la entidad señaló que el alza prevista del 23% para 2026 responde a la combinación de factores vinculados con la energía, el transporte marítimo y la demanda de activos considerados seguros en períodos de incertidumbre.
El aumento de los precios de la energía constituye uno de los elementos centrales de la proyección. Los commodities energéticos, entre ellos el petróleo y el gas, inciden de manera directa en los costos de producción y transporte de numerosos bienes, y sus variaciones se trasladan a lo largo de las cadenas de valor. El Banco Mundial indicó que la evolución de estos precios se encuentra entre los principales factores que explican el incremento previsto para el conjunto de las materias primas en 2026.
Las interrupciones en el transporte marítimo de mercancías durante la guerra en Oriente Medio también fueron mencionadas por la entidad como un factor que incide en las proyecciones. Las alteraciones en las rutas marítimas afectan los tiempos de entrega y los costos del flete, lo que se traduce en presiones sobre los precios de los bienes transportados.
Los problemas en el transporte de granos en el mar Negro constituyen otro de los elementos señalados por el organismo. La región del mar Negro es una zona relevante para la exportación de cereales y oleaginosas, y las dificultades logísticas en esa área inciden en la disponibilidad y en los costos de estos productos en los mercados internacionales. El Banco Mundial incluyó esta situación entre los factores que explican la proyección de alza para 2026.
La elevada demanda de activos de refugio, como el oro, completa el conjunto de factores mencionados por la entidad. En períodos de incertidumbre, los inversores suelen orientarse hacia activos considerados seguros, y el oro es uno de los principales referentes en ese segmento.
La estimación del Banco Mundial se difunde en un contexto en el que los mercados internacionales de materias primas registran volatilidad y en el que los organismos multilaterales actualizan de forma recurrente sus escenarios económicos. Las proyecciones sobre precios de commodities son seguidas por los bancos centrales, los ministerios de economía y los operadores financieros, que las utilizan para ajustar sus previsiones de inflación y sus decisiones de inversión.
El informe del Banco Mundial forma parte de la serie de publicaciones que la entidad realiza sobre la evolución de los mercados de materias primas. En esos documentos, el organismo analiza la trayectoria de los precios de la energía, los metales, los productos agrícolas y los insumos industriales, y presenta estimaciones sobre su comportamiento futuro. La proyección de un alza del 23% en 2026 se enmarca en ese ejercicio de análisis y seguimiento de los mercados internacionales.





