Los precios del gas natural en los mercados mayoristas de Europa han alcanzado sus niveles más altos de los últimos cuatro meses. Esta tendencia sitúa a los contratos de referencia del continente en camino de registrar su cuarta semana consecutiva de ganancias, lo que representa la racha semanal alcista más prolongada contabilizada desde el mes de mayo del año pasado.
La subida en las cotizaciones responde al impacto combinado de las crecientes interrupciones en el transporte marítimo de hidrocarburos procedente de Oriente Medio y a las advertencias sobre los bajos niveles de almacenamiento regional de cara al próximo período invernal.
El incremento refleja la sensibilidad del mercado energético frente a cualquier alteración en las cadenas globales de suministro. Las tensiones geopolíticas y los bloqueos logísticos en las rutas de navegación del Golfo Pérsico han reducido el flujo regular de metaneros cargados con gas natural licuado (GNL) hacia las terminales de regasificación de la Unión Europea y el Reino Unido.
La menor disponibilidad de buques en el Atlántico ha limitado las entregas al contado en los puertos del norte de Europa, presionando al alza las ofertas en los contratos de futuros a corto plazo. Oriente Medio se mantiene como una región estratégica para el abastecimiento de GNL a nivel global. Cualquier fricción que demore los envíos desde los centros de licuación de la zona reduce el margen de maniobra de los compradores europeos, quienes dependen fuertemente del gas licuado para compensar las menores importaciones por tubería tras la reconfiguración del mapa energético continental.
A las interrupciones en el transporte se suman los informes emitidos por analistas y organismos del sector sobre el ritmo de llenado de los depósitos subterráneos de gas en Europa. Tras un periodo de extracciones, los niveles de almacenamiento se sitúan en cotas inferiores, despertando inquietud entre los operadores sobre la capacidad del bloque para alcanzar el objetivo del 90% para la temporada de mayor demanda de calefacción.
El menor volumen guardado en los depósitos implica que las economías europeas encararán los meses más fríos del año con una reserva de seguridad reducida, lo que incrementa la vulnerabilidad del sistema ante eventuales olas de frío extremo o interrupciones adicionales en la oferta. Esta circunstancia ha llevado a las empresas comercializadoras a elevar sus pujas en los mercados mayoristas para asegurar el volumen necesario para el suministro residencial e industrial.
El comportamiento de los precios del gas en el mercado TTF de Holanda ha mostrado una volatilidad sostenida a lo largo de las últimas cuatro semanas. El contrato a un mes de plazo ha sobrepasado los niveles medios del primer trimestre, reaccionando de forma directa a las noticias sobre el estado de la infraestructura de transporte en el extranjero.



