Pocas marcas poseen el poder de fijación de precios y la fidelidad de marca que ostenta Ferrari. Durante décadas, las acciones de la mítica firma del Cavallino Rampante cotizadas en la Bolsa de Milán y Nueva York han desafiado los ciclos económicos tradicionales, operando más como una acción de una corporación de bienes suntuarios de alto margen que como un fabricante de automóviles expuesto a los vaivenes de las materias primas.

Ferrari está dando un salto definitivo a la era eléctrica con el lanzamiento de su primer auto totalmente eléctrico, apostando a que puede conectar con los conductores y los inversores incluso sin el rugido ronco de un motor de combustión interna.

La respuesta de la ingeniería italiana a este dilema existencial y comercial se llama Ferrari Luce. Lejos de ser un ejercicio conceptual o un modelo de producción limitada, el Luce es un gran turismo de cuatro puertas concebido para redefinir el segmento de los hiperdeportivos eléctricos de ultra-lujo.

El vehículo es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 310 km/h, posicionándose en la cúspide del rendimiento para vehículos propulsados por baterías. El dato que ha encendido los análisis es su posicionamiento comercial, el Ferrari Luce tendrá un precio superior a los 586.000 dólares, un valor de salida que lo sitúa significativamente por encima del precio medio de su actual gama de combustión e híbridos enchufables.

El desarrollo de la tecnología de baterías de estado sólido y los inversores de alta densidad eléctrica ha requerido un despliegue masivo de capital en investigación y desarrollo durante los últimos cinco años, incluyendo la construcción de su nueva planta.

El modelo de negocio de la compañía siempre se ha sustentado en la escasez y en la experiencia sensorial de la conducción, donde el sonido mecánico del motor V12 o V8 actúa como la firma acústica de su exclusividad. Sustituir esa herencia por el silencio o por firmas sonoras sintetizadas artificialmente representa una apuesta de alto riesgo sobre el comportamiento del consumidor de alto patrimonio.

El lanzamiento del Ferrari Luce marca un punto de inflexión en la economía del automóvil de lujo. Si Maranello logra demostrar que los márgenes de beneficio y la mística de una marca de hiperdeportivos pueden sobrevivir y prosperar en un ecosistema de cero emisiones, habrá establecido el estándar financiero para el resto de los competidores del sector.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker