El saldo de la catástrofe fue inmediato y devastador: el este de Afganistán quedó golpeado por terremotos que dejaron a miles sin techo y a numerosas familias en una situación de vulnerabilidad extrema. Ante estas imágenes de necesidad palpable, la agencia de migración de la ONU ha elevado la voz para exigir financiación urgente que permita brindar asistencia vital a las personas afectadas.
La petición es de 16,8 millones de dólares, un monto que la ONU vincula al llamamiento humanitario conjunto, para entregar respuesta y atención a unas 134.000 personas. Este levantamiento de fondos no solo permitirá cubrir las necesidades básicas.
Las autoridades humanitarias subrayan que la intervención rápida es crucial para evitar que la crisis se agrave. Las réplicas tras los sismos y las condiciones climáticas adversas complican la movilización de ayuda en zonas aún sensibles y de difícil acceso.
Desde la ONU se recalca la necesidad de una respuesta coordinada entre organismos internacionales, gobiernos y ONG locales para optimizar recursos y evitar duplicidades. De avanzar el plan de recaudación, los siguientes pasos incluyen la distribución de materiales de emergencia, la instalación de refugios temporales y la coordinación con autoridades locales para priorizar a quienes han quedado al margen de la red de apoyo.



