El Gobierno de Venezuela solicitó apoyo al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ante lo que calificó como “amenazas” por parte de Estados Unidos. Caracas expresó su preocupación por el despliegue de unidades militares e incluso armas nucleares en el Caribe, región que, recordó, fue declarada “zona de paz” en 2014.
La alerta llega en medio de un hilo creciente de tensiones geopolíticas que tienen repercusiones económicas a nivel regional. Aunque el foco es la seguridad, los efectos sobre la confianza de inversionistas y condiciones de acceso a financiamiento pueden ser relevantes para la economía venezolana.
En el caso de Venezuela, la cooperación internacional y el marco multilateral pueden ofrecer canales para gestionar la incertidumbre, reducir costos de financiamiento y facilitar acuerdos humanitarios. La solicitud pone de manifiesto una dinámica donde la seguridad y la economía se entrelazan.



