La compañía aérea de bandera de Filipinas, Philippine Airlines, ha formalizado un acuerdo en firme para la adquisición de 15 aeronaves del modelo Boeing 787-10 Dreamliner, reservando asimismo derechos de compra adicionales para otras cinco unidades de este avión de fuselaje ancho, según confirmaron portavoces de la aerolínea y del fabricante aeronáutico estadounidense.
En caso de que la transportadora aérea ejerza la totalidad de las opciones de compra sobre los cinco aviones adicionales y complete la adquisición de la flota proyectada de 20 aeronaves, la transacción alcanzará un valor comercial estimado en aproximadamente 3.400 millones de dólares, tomando como referencia los precios de lista del constructor, previa aplicación de los descuentos habituales en operaciones corporativas de este volumen.
La incorporación del modelo 787-10 —la variante de mayor tamaño de la familia Dreamliner de Boeing— se enmarca en el programa estratégico de renovación de la flota de largo alcance de Philippine Airlines. Las nuevas unidades están destinadas a sustituir gradualmente a modelos de generaciones anteriores y a ampliar la capacidad de asientos en las rutas internacionales de alta densidad conectando Manila con destinos clave en el Pacífico, Asia Oriental y América del Norte.
El Boeing 787-10 ofrece una configuración de fuselaje ancho construida sustancialmente con materiales compuestos de fibra de carbono. Según las especificaciones técnicas del fabricante, esta arquitectura permite reducciones en el consumo de combustible y en las emisiones directas por asiento en torno al 25% en comparación con los aviones a los que reemplaza en rutas similares.
Para Philippine Airlines, la selección de este modelo responde a la necesidad de optimizar los costes operativos unitarios en un entorno caracterizado por la volatilidad en el precio del combustible de aviación y por la creciente competencia en los mercados del Sudeste Asiático.
El monto total de la operación, valorado en hasta 3.400 millones de dólares bajo el escenario completo de 20 aeronaves, será financiado mediante una combinación de recursos propios, arrendamientos operativos con opción de compra y esquemas de financiación bancaria internacional estructurada para el sector del transporte.
El acuerdo refuerza la presencia del constructor Boeing en el mercado de aviación comercial del Sudeste Asiático, una región donde las proyecciones de tráfico de pasajeros señalan tasas de crecimiento superiores al promedio mundial para la próxima década.
La incorporación de aeronaves de fuselaje ancho con mayor capacidad de carga y pasajeros constituye un pilar estratégico para las aerolíneas de la zona, en respuesta al aumento en el flujo de turismo internacional y al crecimiento del comercio de mercancías por vía aérea en las rutas que interconectan la cuenca del Pacífico.



