Las existencias de petróleo en Estados Unidos registraron una contracción durante la semana finalizada el 6 de julio, de acuerdo con el informe estadístico semanal emitido por la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés). El reporte del organismo gubernamental detalla que las reservas comerciales de crudo se posicionaron en 409,7 millones de barriles, lo que representa un descenso neto de 1,7 millones de barriles en comparación con el volumen reportado la semana precedente.
Esta reducción en los inventarios de crudo coincide con un periodo de alta actividad en el sistema de refinación nacional, que ha mantenido niveles elevados de procesamiento para satisfacer la demanda estacional de combustibles. Las cifras de la EIA son analizadas de cerca por los operadores del mercado de materias primas, ya que ofrecen una lectura directa sobre el balance entre la oferta de producción interna, el flujo de las importaciones netas y el ritmo de consumo de las refinerías en la mayor economía del mundo.
El reporte de la agencia energética de Estados Unidos evidenció dinámicas divergentes en lo que respecta a los principales productos derivados del petróleo. En el segmento de los combustibles destilados, que abarca componentes clave para la actividad industrial y logística como el gasóleo de calefacción y el diésel, las existencias registraron un incremento de 4,6 millones de barriles conjuntamente.
Este incremento en los inventarios de destilados sugiere una acumulación de reservas técnicas ante una demanda de distribución que se comportó de forma más moderada en comparación con la capacidad de producción de las refinerías.
Por el contrario, el mercado de combustibles de automoción experimentó un proceso de desabastecimiento superior al anticipado por el sector privado. Las reservas de gasolina retrocedieron en 1,5 millones de barriles al cierre de la semana del 6 de julio en Estados Unidos.
Este volumen de contracción superó de forma significativa las proyecciones de los analistas de mercado, quienes esperaban una disminución de unas 800.000 unidades de barriles para dicho periodo. La reducción acelerada en los depósitos de gasolina refleja el impacto de la temporada estival de desplazamientos, una época del año en la que el consumo doméstico de combustible de transporte terrestre alcanza habitualmente sus picos de demanda anuales.
La publicación de descensos superiores a lo estimado en las gasolinas, sumada a la contracción del crudo de base, suele actuar como un factor de soporte para los precios de los energéticos en las bolsas de valores debido a la percepción de un mercado físico más ajustado en el corto plazo.
La Administración de Información Energética precisó que continuará monitoreando el comportamiento de las variables de importación, los niveles de exportación de crudo y refinados, y la tasa de utilización de la capacidad instalada en los complejos de refinación del Golfo de México y la Costa Este. Estos datos consolidados correspondientes a la primera semana de julio proporcionan un marco de referencia cuantitativo indispensable para que las empresas operadoras y las firmas de inversión proyecten las tendencias de almacenamiento y suministro de cara al resto de la temporada estival de 2026.



