El Banco de Israel ha decidido profundizar su giro hacia una política monetaria más expansiva. La institución central anunció hoy un recorte de su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, marcando el segundo descenso consecutivo tras la histórica bajada de noviembre, la cual rompió un ciclo de casi dos años de endurecimiento monetario.
Este ajuste sitúa el costo del dinero en niveles que no se veían desde antes de la escalada del conflicto regional, reflejando un cambio de paradigma en la prioridad del banco central: de la contención de la crisis a la estimulación de la recuperación económica posbélica.
El cese del fuego en Gaza ha actuado como un catalizador para la estabilización de los precios. Según el comunicado del BoI, la tregua ha permitido una normalización gradual de las cadenas de suministro locales y una reducción significativa en la prima de riesgo país, lo que a su vez ha fortalecido al shéquel frente al dólar y al euro.
Este recorte sucesivo envía una señal potente a los mercados financieros: el Banco de Israel confía en que lo peor de la tormenta económica ha pasado. Para el sector inmobiliario y de alta tecnología (tech), motores fundamentales del PIB israelí, la rebaja supone un alivio necesario en los costos de financiamiento.
Sin embargo, el banco mantiene un tono de cautela. Si bien la inflación está cediendo, el BoI vigilará de cerca el gasto público derivado de la reconstrucción, que podría generar presiones fiscales en el mediano plazo.



