El primer ministro de la República Popular China, Li Qiang, hizo un llamamiento oficial para articular esfuerzos orientados a estabilizar la demanda externa y profundizar la cooperación comercial a nivel internacional. El pronunciamiento del jefe de Gobierno se produjo en un contexto macroeconómico caracterizado por la debilidad de la demanda interna dentro del mercado doméstico, un factor que continúa ejerciendo presión a la baja sobre el ritmo de crecimiento de la segunda economía mundial, sumado a la persistencia de riesgos coyunturales en el entorno exterior.
Li subrayó la necesidad de aplicar un conjunto de medidas operativas dirigidas a respaldar a las empresas exportadoras y diversificar los destinos del comercio exterior chino. La estrategia busca compensar el menor dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión privada en el plano local mediante un mayor volumen de intercambios con economías emergentes y socios comerciales estratégicos en Asia, América Latina, África y Europa.
En su intervención, el primer ministro enfatizó la relevancia de ampliar la cooperación comercial multilateral y bilateral mediante la firma y modernización de tratados de libre comercio, la facilitación de trámites aduaneros y la optimización de los servicios de logística internacional. Asimismo, las directrices oficiales contemplan el impulso a nuevas modalidades de comercio, como el comercio electrónico transfronterizo y la creación de almacenes en el extranjero, con el propósito de elevar la eficiencia de la cadena de suministro de las firmas chinas.
El llamado de la alta autoridad gubernamental abarca de igual modo el abordaje preventivo de las incertidumbres y riesgos que se vislumbran en el panorama geopolítico y económico global. Entre las variables externas bajo seguimiento por parte del Gabinete chino figuran el incremento de barreras arancelarias en mercados desarrollados, las fluctuaciones en las cotizaciones de las materias primas y las tensiones en las rutas del transporte marítimo internacional, factores que amenazan la estabilidad del flujo de mercancías.
La hoja de ruta instruida por Li Qiang requiere la acción coordinada del Ministerio de Comercio, la Administración General de Aduanas, el Banco Popular de China y los gobiernos provinciales. Las dependencias públicas deberán implementar facilidades de financiamiento para el comercio exterior, ampliar la cobertura de los seguros de crédito a la exportación y reforzar el apoyo técnico a las pequeñas y medianas empresas orientadas a los mercados internacionales.
Los indicadores sobre el desempeño del comercio exterior y los índices de ventas al menor en los próximos trimestres permitirán evaluar la efectividad de las directrices fijadas por el primer ministro. Los organismos de supervisión económica e instituciones financieras globales monitorean con atención la evolución de la balanza comercial de China, dado su peso determinante en las cadenas globales de valor y en la demanda de insumos y materias primas a escala internacional.



