Hyundai acelerará su estrategia de producción en Estados Unidos, con el objetivo de que más del 80% de los vehículos que venda en ese país sean fabricados localmente para 2030.
La medida busca responder a las señales de políticas arancelarias propuestas por Donald Trump, que podrían encarecer las importaciones y alterar el equilibrio de costos en una industria en plena transición hacia electrificación e hibridación.
La compañía ha anunciado una expansión significativa de su capacidad en su planta de Georgia, donde prevé elevar la producción para satisfacer la demanda interna y colocar al fabricante coreano en una posición más competitiva.
La ambición de alcanzar una capacidad de 500.000 vehículos al año para 2028 representa un hito en la estrategia de la firma para gestionar volúmenes crecientes y garantizar tiempos de entrega más rápidos.
La combinación prevista de vehículos híbridos y eléctricos permitirá diversificar la oferta y responder a las políticas públicas que favorecen la movilidad de bajas emisiones.
Hyundai mantiene un tono estratégico, subrayando su compromiso con una flota más eficiente y menos dependiente de importaciones. La firma, que ya ha consolidado una red de producción en el mercado estadounidense, refuerza su apuesta por una economía de cercanía.



